Átomo

Elektro, el robot fumador, se jubila


Elektro es un robot construido por la Westinghouse Electric Corporation en su fábrica de Mansfield (Ohio) entre 1937 y 1939. De apariencia humanoide, su cuerpo recubierto de aluminio consiste en engranajes de acero, levas y esqueleto motor, mide algo más de 2 m y pesa unos 120 kg. Su cerebro consiste en 48 relés eléctricos que funcionan como una centralita telefónica, sus “ojos” fotoeléctricos distinguen la luz roja y la verde, y puede caminar (despacito) cuando se le pide en el tono adecuado usando el teléfono incorporado, pronunciar unas 700 palabras (gracias a un fonógrafo de 78 rpm), fumar cigarrillos sin repercusiones ni culpa, hinchar globos, girar la cabeza y mover su boca y sus brazos. Lo que se dice una vida plena.

Actuó en la Feria Mundial de Nueva York de 1939, cuyo lema fue «Construyendo el mundo del futuro», con tanto éxito que reapareció en la misma el año siguiente vez acompañado de Sparko, un perro robot que podía ladrar, sentarse y pedir comida.

Elektro estuvo de gira por Norte América en 1950, participando en actos promocionales de Westinghouse, y en el parque temático Pacific Ocean de Venice (California) a finales de los 50 y principios de los 60. También interpretó el papel de Sam Thinko en la comedia de 1960 Sex Kittens Go to College, con Mamie Van Doren.

Cuando a finales de esa década fue desmantelado se le perdió la pista. Westinghouse le regaló su cabeza a un ingeniero que se jubilaba. Tras muchos años sin saber de él, finalmente se encontró la cabeza guardada en una caja, y su cuerpo terminó apareciendo en un almacén. Actualmente es propiedad del Mansfield Memorial Museum, que lo expone como el «robot americano más antiguo conservado en el mundo».

Scott Schaut, conservador del museo y autor del libro Los robots de Westinghouse, pasó tres extenuantes meses construyendo a mano una réplica a tamaño real de Elektro que este año se enviará de gira a otros museos. Incluso la pintura coincide con el color original de Elektro.

«Creo que la gente se interesa por Elektro porque no creen realmente que hubiera robots como él en 1939», explica Schaut por correo electrónico. «La mayoría ha visto películas antiguas y saben que hay un hombre dentro moviéndolos», dice sobre las imágenes típicas de robots antiguos como Robby o B-9.

Pero no había nadie escondido dentro de Elektro. Funcionaba gracias a válvulas de vacío, motores y poleas. Fue un impresionante logro de ingeniería, especialmente si se considera la tecnología disponible en los años 30.

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